Caracolas en las Nubes

Para un Universo Azul


Habitan aquí los nocuentos y las deshistorias pero bien podrían ser cuentos e historias porque contar, cuentan

Cuando Qamar susurra y se enreda.

Te escribo a ti con agradecimiento ya que has llegado hasta aquí y tu niño o niña interior ha dado un brinco y sonreído, y ha abierto sus alas de verdad descubriendo la sabiduría de su corazón.
Mi yo niña se siente contenta. Y, desde estas letras, te dibujo una caracola a la que puedes subir con toda la ilusión del mundo y viajar por este Universo Azul curioso y onírico, lleno de fantasía y realidad.
Bienvenido, bienvenida a bordo. Disfruta del viaje porque, ya sabes, que soñar es volar.
ɱâğ
[ɱâğade Qaɱar]

26 de abril de 2020

Ser de crecer

Se hicieron las letras, como pequeños infantes que sueñan crecer y ser lo que desean ser. Solo el más humilde de los ojos pudo pestañear ante la belleza de lo que no comprendía. Un silencio, domado en el augurio de su garganta, hizo del Hombre un sentimiento nuevo;  del futuro, el camino más incierto. Y del Universo, su infinito.
(59 palabras)
Abril

Leyendo el universo / Aeppol



"Escribir Jugando" es un reto mensual de escritura creativa.. Lo organiza la escritora Lidia Castro Navas desde su blog y consiste en microrrelatos o poesías de no más de 100 palabras, basados en juegos de mesa partiendo de una carta propuesta y de un dado con una imagen que debe aparecer en el texto.

Reto opcional: Que aparezca algo relacionado con el nacimiento de la escritura, que se produjo sobre el año 3400 a. C. en la antigua Mesopotamia. Este primer código escrito recibió el nombre de cuneiforme y se hacía sobre tabletas de arcilla húmeda con un palillo de punta en forma de cuña.

25 de abril de 2020

Ballena

"Hubo un silencio cortante cuando, varada, la ballena suspiró su última lágrima".
©ɱağ

Ballena en mi cielo / Ilya Kisaradov (ezoreinier) 

Microcuento elegido elegido por Escuela Cursiva para los Jueves con Cuento a través de Twitter. Semana del 16 de abril.


Picando en la imagen, podéis ver el recopilatorio con los 15 micros seleccionados.



23 de abril de 2020

San Jorge, día del Libro y de la Lengua Castellana

Hoy es san Jorge, patrón de mi tierra, Aragón, y de Cataluña, por aquello de tener los mismos enredos con las taifas de Zaragoza y, posteriormente, por entrar a formar parte de la Corona de Aragón. Así mismo, en otras localidades y países. También, como bien sabemos, día del Libro para unificar la fecha de fallecimiento de  Cervantes, Shakespeare o Inca Garcilaso de la Vega entre otras muchas eminencias. 

San Jorge matando al dragón  / Bernat martorell / s. VX

Aunque cabe decir que Cervantes no murió el día 23 sino el día anterior, lo que sucede es que por aquella época a los finados se les enterraba al día siguiente. Por otro lado, Shakespeare puede que no muriera el mismo día de 1616, sino que, por entonces, en el Reino Unido no estaba implantado el calendario gregoriano que era con el que se regía la Europa católica, por lo que fallecería un 3 de mayo. Curiosidades de la Historia.

La Conferencia General de UNESCO decidió en reunión organizada en París, tomar este día para fomentar la lectura, pero también para defender y proteger la industria editorial y los derechos de autor. Eso fue en 1995 aunque España, y estoy segura que otros países, lo celebran desde mucho antes aunque sea en otras fechas ya que hacen coincidir otras conmemoraciones.

Ilustración digital de Igor Morski

En España fue durante el reinado de Alfonso XIII, allá por 1929, decretando como "Fiesta del Libro Español" el 7 de octubre, al creerse que esa era la fecha del nacimiento de Cervantes. Pero, es al año siguiente cuando se modifica para hacerla coincidir con la fecha de su fallecimiento, la actual.
También en esta fecha, en los países de habla castellana, se reconoce el idioma que a todos nos une. Es tradición este día, leer el Quijote por diferentes personas desde el emblemático salón de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid aunque las intervenciones llegan desde todo el mundo. ¿Se puede participar?

En Barcelona, ya desde el s. XV, existía la tradición de la "rosa y libro", conocida hoy en día en todo el mundo. Originariamente, la rosa la recibía la mujer pero fue el escritor y editor valenciano, afincado en Barcelona, Vicent Clavel Andrés, quien hizo llegar a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona la propuesta de que el obsequio de la rosa fuera para todos los seres queridos, sin distinción,  y esta la que se haría eco de ella. Le seguirían a Barcelona muchas de las ciudades españolas con universidad, y así hasta nuestros días.

Cordelia: El reino de la fantasía / Bibl. Perla calleja / Sobre 1920

Curiosamente, desde el año 2001, una ciudad del mundo es elegida como Capital Mundial del Libro lo que conlleva por parte de la ciudad anfitriona la realización de una serie de actividades  relacionadas con el mundo literario.
Este año, la ciudad elegida era Kuala Lumpur, pero todo lo relacionado con el evento a nivel social se ha suspendido como consecuencia de la pandemia que nos asola.

Los libros, la lectura, en general, nos ofrecen la posibilidad de volar sin alas, sin límites.

Ilustración de la red

Un maravilloso detalle de una increíble persona.


18 de abril de 2020

Con Fina miento

Erase que se era una señora un tanto peculiar que iba de noche con sombrero de ala ancha y de día con paraguas de mil colores. Tenía siempre mil historias que contar, a cada cual más estrambótica como estrafalaria era ella en sí misma. No había conjunción alguna ni entre los colores que llevaba ni entre los dibujos de sus ropajes. Igual le daba el amarillo con el rosa que el verde con el fucsia. Igual le daba rayas en horizontal que en vertical con topos o con cuadros. Era toda ella un cuadro cubista, abstracto o surrealista. Puro arte.

Ilustración de Cristina Barsony 

Algunos decían  que sus atuendos daban dolor de ojos. Otros no podían decir nada porque. mientras los ojos les hacían chiribitas, se quedaban mudos de la impresión. ¿Y qué decía ella? Se inventaba cualquier historia. Todo le venía bien y nada le borraba aquella sonrisa de la boca que, en más de una ocasión, se convertía en una escandalosa y contagiosa risa.

Y cuando se reunía en la plaza con la gente se sentía de lo más contenta y alegre porque las historias que le contaban eran más rocambolescas que las que ella narraba. Le seguían la corriente y ella, feliz como una lombriz en un plato de jugosas manzanas. Ahí estaba yo, toda ufana, digna y dispuesta a que mi cuento fuera merecedor de estar a la altura de la imaginación de Fina. Y me inventé un día donde ni hacia sol ni llovía, donde ni estaba nublado ni nevaba. Donde las nubes eran más que bolas de algodón que ni rosas ni azules. Cerúleas y arreboladas dije que viene a ser lo mismo pero más instruido y lo que viene siendo igual. Le dije que había cruzado los siete mares otras tantas veces y había visto peces que volaban más alto que el palo de la bandera, que había sido capitana de un barco pirata y que... Ahí me interrumpió. Me dijo que era imposible hubiera dado con el tesoro. La miré sorprendida, con mis ojos abiertos como los de un besugo, y le pregunté por qué decía eso. Sencillo, me dijo Fina, porque en los siete mares no hay tesoros. Si quieres algo: Arroz, Catalina. Cuento y final.
Y es que con Fina miento pero no me sirve de nada porque tiene un circo en la cabeza y a mí me crecen los gorgojos. 

Ilustración de Alexander Jansson

11 de abril de 2020

La majestuosidad de nuestro universo

Todos tenemos dentro un pequeño gran universo donde nos sentimos seguros , siendo conscientes de que una pequeña grieta desde el exterior, nos lo puede cambiar o alterar en gran medida. Y una desde el interior poner en peligro su equilibrio. Es cierto, pero en momento como estos que vivimos, donde nuestro universo es el núcleo de una gran cebolla, que capa a capa nos envuelve, es conveniente abrir la claraboya del techo, dejar que entre más que nunca la luz, y que todas las grietas sean tan grandes que conformen una sola, y esa sola, sin darnos cuenta, quede remendada por toda la magia que anida en nuestro interior, potenciada por toda la generosidad, nobleza, bondad, solidaridad, dadivosidad... y empatía que sale de nuestros poros para sentirnos alimentados y reconfortados con la que recibimos de los demás. Incluso nuestros miedos deben quedan disipados como esa niebla que, a veces bella, también humedece nuestros sentimientos.

La magia de uno solo es una flor en medio de un desierto. Hermosa. La magia de todos juntos es millones de flores que cubren las arenas del desierto, las superficies del agua, que acaricia las hojas de los árboles, el impulso que eleva el vuelo de los pájaros, el nadar de los seres de los océanos, el caminar bajo el sol de todos los que poblamos este pequeño universo.
Solo así, destapando nuestro corazón, aleteando nuestra alma, conscientes de todo cuando ello implica... solo así, somos..., seremos, grandes por muy pequeño que creamos que es nuestro universo.

Y no olvidemos cuán importante es ser agradecidos. 
Ahora y siempre. 
Dar las gracias no solo es un gesto de cortesía. 
Es Dignidad. 
Es Altruismo. 
Es humanidad. 
Es grandeza.
Somos, en Nosotros, Todos... pero, con Todos.


Ilustración de Tracy Gallup 

3 de abril de 2020

Doña Camila, que sueña y piensa y a veces... se olvida

Le dicen curiosa porque siempre anda por las ventanas. Y también loca porque tiene sueños imposibles. No se es loco por soñar.
Ella es como esa amapola que solo florece en los campos o en los margenes. Está llena de vida y no se rinde a la soledad, como esas margaritas de plástico que capitulan ante el polvo.

Doña Camila escucha desde el alfeizar el silencio que ya no producen los niños al jugar pero se contenta con el canto de los pájaros que no olvidan cada amanecer. Les echa miguitas de pan que le valdrían para una sopa pero ¿para qué quiere tanta sopa si tiene un puchero lleno? Y recuerda con cierta nostalgia cuando era niña y soñaba con un corcel ceniciento sobre el que cabalgaba para poder alcanzar las estrellas. Solo deseaba una. Dos a lo sumo para iluminar los tristes ojos de su madre. 

Caballo / Crhristian Schloe

Sigue recordando a Marcial, con sus zapatos nuevos y su camisa almidonaba. Aquel pecoso de cabellos color panocha que le regalaba flores del campo en la puerta de la iglesia cuando todavía se ponían calcetines cortos.
Y una noche, algunos años más tarde, cuando se robaron el primer beso, él le regaló la luna. No la luna cascabelera, sino esa luna que la mima cada noche antes de dormirse, la que viene desde arriba para arroparla y susurrarle bellos sueños que apenas recuerda por la mañana. Pero ella cree que viaja tomada de su mano.

Moonwalk / Christian Schloe

Marcial ahora es, cree ella con cierta satisfacción, quien cabalga en el caballo grisáceo, entre las estrellas. 
Por eso mira al cielo cada noche, para darse cuenta de que la que más brilla le guiña un ojo. Y ella sonríe sintiendo ese cosquilleo de hormiguitas que trepan por su tripa. Entonces piensa que si tuviera un enorme pájaro podría volar hasta ahí para reunirse con él y contemplar juntos el mundo rendido a sus pies. Se conforma con el tiempo que no vendrá.

The time /  Christian Schloe

Esas garzas que anidan en su cabeza no la dejan pensar mas aún le viene aquella historia de las grullas que Marcial le contaba cuando compartían gajos de cebolla con sal. Hace tiempo que no ve garzas, ¡claro, están en su cabeza! A lo sumo alguna tórtola que se posa en los cables de la luz y esos descarados gorriones que picotean sus plantas. Por eso piensa que Marcial se ha cansado de escribir. Le decía que ellas son las letras del cielo pero solo los elegidos comprenden. Y él le enseñó a comprender, a descifrar cada letra, cada trazo y cada dibujo... Sin embargo, hace tanto tiempo de eso que ha olvidado... ¿Serán los pajaricos que tiene en la cabeza? Esos que dice la gente que solo ve y la llaman la loca de la ventana.  Pero ella es Camila, doña Camila, la abuelita de cuarto tercera que sueña y piensa mucho pero, a veces..., se olvida.

The dreame / Raúl Guerra