Caracolas en las Nubes

Para un Universo Azul


Esto no es un blog de cuentos pero podría parecerse.

Y, contar, cuenta.


11 de enero de 2019

Limerencia

Es una de esas palabras que solemos conocer sin saber que es así, es más, es uno de esos términos que se viven y no se pueden explicar más que aplicando vocablos como tonto, aneblado, apamplado... enamorado..., o bien, "estás en las nubes", "embobamiento", "con el pensamiento en el cielo"... que viene a resumir a grandes rasgos ese conjunto de síntomas aplicables a un enamoramiento pero nos equivocamos porque no solemos ver ese lado negativo y enfermizo. Y es que no hay mejor forma para  defender ese estado involuntario en el que entra nuestra mente cuando estamos atraídos de forma romántica por algo pero, sobre todo, por alguien de sobremanera y nos sentimos eufóricos, como si la vida fuera de color rosa, pero con el agravante de querer ser  imperiosamente correspondidos y de un modo obsesivo y exclusivo.
En fin, algo así como "celos por enamoramiento obsesivo".

No es un término al uso, sino que se trata de un anglicismo. Fue creado como concepto psicológico por la doctora Dorothy Tennov en 1977 "limerence" en inglés aunque al príncipio se había decantado por la utilización de "aromance" pero por sonoridad, decidió la primera. Como tal fue publicado en 1979 en su libro Love and Limerence: The Experience of Being in Love (en español, El amor y la limerencia: La experiencia de estar enamorado).

Ilustración de Nouar | OLDSKULL.NET

5 de enero de 2019

Regalo de Reyes

De tanto en tanto, sin prisas, va y viene el tiempo y Qamar queda dormida en el arco del cielo y Ratón vigila su sueño como soldado guardián de palacio. Repasa una a una las hojas de sus encuentros, veleros de mar calmo en los arrullos de sus pensamientos, senderos de amistad que cubren con sus pasos, momentos conjugados de sonrisas y abrazos, de besos que se acurrucan en las mejillas, azules las de ambos, a veces níveas las de ellas, a medio contraste.
Pasean por esos bosques de Imaginación donde reinan los sueños que se visten de realidad, de verdad que se tiende a lo largo de las sombras para realzarse de luz. Ahí, los dos se toman de la mano, se miran a los ojos y brota de sus bocas una amplia sonrisa. 
Ratón la adorna con sus bigotes. 
Qamar la ensalza de albina luz plateada.

Mil estrellas brillan en el cielo, aunque no se vean porque Elio anda a las suyas, cantarín y risueño, tarareando entre las nubes que juegan con él al escondite. Pero se rinde al rato y se acomoda en su lugar secreto, irradiando más luz, más alegría y más esperanza... mientras la noche cubre con su manto la otra parte del cielo, cuando al oriente, entre dunas de arena y roca surgen tres figuras engalanadas en ricos colores y coronas prendidas de oro y plata, salvo uno... que tiene un gran turbante de rica tela adamascada. Su piel es más tostada que la de los otros, cuyos rostros se enrecian en barbas rojos y negras, respectivamente.Los tres van a lomos de camellos que con su andar parecen entonar una melodía. De vez en cuando, rumian sonidos que alborotan a los tres hombres. Magos dicen que son porque son eruditos que saben de los secretos de las estrellas. Siguen al camino de una que han descubierto en una maravillosa conjunción de planetas, uno de ellos Saturno que es el garante de Israel. Andan divagando cuál será su verdadero significado. Piensan que anuncia un nacimiento también: de un niño especial, lleno de dones y capaz de revolucionar el mundo y el pensamiento de muchos seres humanos desde ese momento hasta el final de los tiempos.

Sin darse cuenta han realizado el más e importante viaje de sus vidas, ese que les conduce a encontrarse consigo mismos.

Vienen un poco circunspectos. Se mezcla en ellos el entusiasmo y la preocupación. Siguen la estela de la estrella y les ha conducido por tierras de Herodes, un rey un tanto mala persona, un rey de esos llenos de contradicciones, por un lado es cruel y por otro es capaz de vender la mitad de sus bienes para que su pueblo, al que trata con dureza,  no muera de hambre. Se ha mostrado entusiasmado con las buenas nuevas de los Magos y a estos les ha quedado un pequeño sinsabor. Herodes mostraba demasiado interés por saber del paradero de ese niño que había nacido... Algo no les huele bien en este tema a nuestros amigos. Dos de ellos tienen un sueño premonitorio y romperán su palabra de informar a Herodes. Convencen al  más joven que es más ingenuo e ignorante de las intenciones del malvado rey.

Los tres llevan presentes para el Niño, al que hallan cuando la estrella deja de correr la línea del cielo,  pero bien sabemos que los cometas no se detienen hasta que mueren, emitiendo su luz hacia una casa en concreto del pueblo. Los Magos hacen magia. Es la señal considerada.  Se acercan hasta ahí en sus camellos, después de dejar su séquito a las afueras. En aquella humilde casa encuentran a una madre joven y a un padre orgulloso que los mira con amor, y a un Niño que duerme tranquilo en los brazos de su madre mientras toma de su dedo un poco de corazón de dátil. Dice la tradición que ya que la vida no siempre es dulce, al menos que lo primero que pruebe uno al nacer sea algo que sí lo es. 
Ambas partes se miran absortos, asombrados... y los Magos se presentan con sus presentes: Oro para un Rey de la tierra que ha de ser incorruptible, y mirra para ensalzar su humanidad. Para un Mesías que se presenta en la tierra con la divinidad del cielo, el joven Sabio entrega incienso.
Tras adorarle, retroceden sobre sus pasos, poniendo rumbo a sus respectivos destinos... 

Para entonces ya Qamar ha despertado y Ratón ha quedado dormido a sus pies. Ella lo acoge en su seno y lo acuna,y ve entre sus manos el regalo medio envuelto. Sonríe porque está hecho por los dos para disfrute de todos aquellos que decidan tomarlo, para todos aquellos que conserven en sí un poco de imaginación, una pizca de ilusión y esperanza, unas miguitas de fantasía. Seguro que tú eres uno de esos seres maravillosos que creen que las historias tienen algo de magia. Por eso, Qamar y Ratón os hacen este presente para vosotros y para todas vosotras. Yes que no hay nada más bonito que la imaginación imaginada :-) 

Al picar en la imagen, lo obtendréis.

Ilustración de Mihai Criste


28 de diciembre de 2018

La dulce broma de Lili

GIFS HERMOSOS: MUÑECAS ENCONTRADAS EN LA WEB
Imagen obtenida en la red
Lili, el hada azul, tiene cara de muñeca y unos preciosos y grandes ojos claros así como unas bonitas orejas que recuerdan a las de un duende. Claro, por eso es un hada. Es algo traviesa y muy coqueta, le encanta ir a la moda del Bosque Imaginado pero tiene el corazón lleno de margaritas que siempre dicen sí. Y vive en una eterna maleta.
Es una de esas hadas a las que les gusta la música y que viven cerca de los  libros, entre letra y letra, entre palabra y palabra dibujando sonrisas, dando sustos, dando qué pensar... pero, sobre todo, lo que más le gusta es contar cuentos. ¿Y qué voy a decir de su magia? ¡Ay, su magia! Es tan azul como las rarezas de Qamar o como el pelaje de Ratón.

Tiene sus ratos pues, como bien sabéis, hay hadas con magia desde el punto de la mañana hasta que cae el sol que es cuando duermen y recuperan fuerzas. Hay otras que son nocturnas y justo en este punto del ocaso es cuando están en plenitud de facultades y su magia toma todo el poder.
Lili desde cuando está despierta o se antoje la ocasión como es el caso.

Hay varios días en el calendario que le son muy gratos: el solsticio de verano, el de invierno, el día de la primavera, el día de las hadas... pero el que más gracia le hace es el día de las bromas que viene marcado en el calendario el 28 de cada diciembre, porque ese día es el dedicado a las inocentadas, a hacer pequeñas jugarretas sin ánimo de hacer daño, el día de hacer gansadas... Se le habían ocurrido mil y una ideas para celebrarlo y hacer honor a la inocencia, aunque, en este caso, más bien a la ingenuidad. Si es que hay seres que no tienen malicia y Lili, desde su maleta, es una de ellas.
Pensó que sería divertido hacer una broma a Ratón. Con Qamar es más complicado porque, a pesar de que sale todas las noches, no siempre se la pilla, además, que ve venir antes de llegar. Ratón es de buen conformar y casi todo le parece bien asi que decidió que sería él el bastión de su jugosa broma.
Sabía que Ratón se pirra por los dulces, sobre todo por unas bolitas de anís rellenas de piñón. Se le hace la boca agua y se le cae hasta la baba por debajo de los bigotillos. Así que no lo pensó dos veces, y durante días, con mucha paciencia, fue cogiendo pequeños granitos de pimienta roja, que es la más suave, y con mucha minuciosidad los fue rebozando de chocolate y esto, a su vez, en nubes de algodón. Se tomó su trabajo muy enserio. Cuando dispuso de unos cuantos, suficiente cantidad para llenar un bonito cuenco, dejó todo convenientemente dispuesto en el alfeizar de la ventana para que Qamar le inflara un poco de frío y así las bolitas quedaran compactas.

—Quedarían perfectas con un poco de coco rallado. Parecería que están escarchadas.
—De eso nos encargamos ambas—dijo Qamar, soplando un poco y bañando las bolitas de rocío helado, como perlitas milticolores. Lili movió su varita mágica y dio a la escarcha un suave sabor a coco.
—¡¡Perfecto!! —rio la hada Lili—. ¡Me encanta!

Imagen libre de la red

Qamar sonreía. Era cómplice como de tantas cosas tantas veces.. A quién le iba a encantar la broma sería a Ratón que disfrutaba en muy pocas ocasiones de un manjar  como aquel: bombones de chocolate con una pizca de pimienta. Pero la luna no dijo nada. Prefería ver disfrutar al hada que estaba segura de que el olorcillo de las nubes llegaría hasta su amigo y este no tardaría en aparecer. Le conocía demasiado bien. Así fue. Al poco rato llegó, así como quien no quiere la cosa.

—¡Lili, qué bien huele! —exclamó, ojiplático.
—Dicen que lo que bien huele, mejor sabe. ¿Quieres probarlo?
—¡Mmmm! Sí... —Lili sonreía mientras disponía el cuenco con las bolitas sobre la mesa y luego servía un poco de té para acompañar la charla. Ratón con sus patitas se afilaba los bigotes y tragaba saliva por la emoción de devorar aquella vianda.
—Come sin miedo. Son para ti todas en realidad.
—¿De verdad? ¿En serio?
—Por supuesto —respondió Lili. intentando no carcajearse ante lo que se estaba avecinando.

Ratón tomó la primera con mucho cuidado, como si fuera un ritual que hubiera que apreciar desde el primer instante. Introdujo la bolita en su boca y saboreó. Cerró los ojos y pareció hincharse de gozo.

—¡¡Mmmm...!! —Lili lo miró algo sorprendida. Ella esperaba que protestara pero al no hacer nada, le animó a seguir comiendo. Tal vez no había echado suficiente pimienta o él estuviera disimulando— ¿Te gustan?
—¡Me encantan, Lili! Muchísimas gracias. ¡Están buenísimas! Eres una gran pastelera.
—Gracias..., gracias —respondió, perpleja. Qamar asomó por una esquina de la ventana. Miró a través del cristal y volvió a sonreír. El chocolate se pegaba a los dientes de Ratón y este se relamía de gusto.
—¿Por qué no comes tú,Lili?
—Las he hecho para ti —sonrió. Ratón le tendió una bolita y ella no tuvo más remedio que comerla. Seguramente, en aquella bola ahí más cantidad de picante que en otro o, simplemente, que a ella no le gustaba el picante.

Y así parecía quedarse la cosa. Lili pensaba hacerle una pequeña jugadilla a su amigo y este se deleitó con la ocurrencia que agradeció de corazón. Y es que Ratón es ratón pero de morro muy fino.
A veces las historias no salen como uno quiere. Salen mejor. El hada azul le contó que intentaba hacerle una broma. Ratón la miró sorprendido.

Fotografía de la red

—¡¿Una broma, Lilli?! ¡Pero si me has hecho el regalo más dulce que puedas imaginar! —exclamó, divertido. Qamar se echó a reír y, al instante, sus dos amigos estallaron en una sonora y larga carcajada.
—¡Qué inocente soy!  —rio Lili al tiempo que negaba con la cabeza.



21 de diciembre de 2018

Un año más 
y llega ese momento donde el corazón se queda pequeño 
de tantos deseos buenos que transporta.
Desde aquí, 

Ratón 


yQamar


os desean la mayor felicidad  posible y que disfrutéis de la vida que sí, es como un cuento donde cabemos todos con nuestras historias, y no olvidéis dejar libre al niño o niña que lleváis dentro porque no hay mayor gozo que saber que está vital, con su inocencia y su fuerza.

Feliz Navidad
Y
Próspero Año Nuevo 2019