En los confines de este lugar mágico, los nocuentos y las deshistorias encuentran su morada. Aquí nace mi Universo Azul: un espacio donde la imaginación navega en caracolas aladas y la fantasía se cuela, suave, entre la realidad y los sueños.

12 de octubre de 2021

La huella

Observé el líquido dentro del hermoso frasco. Bien podría ser para un perfume o para el más letal de los venenos. No quise quitarme la duda menos cuando vi aquel extraño escarabajo en su interior. No sé si era arcoirís por el elemento o por sí mismo. Llamó mi atención la curiosa huella marcada en la base. Era tan clara que podría decirse que el dedo aún estaba ahí, dejándola. Nunca había visto algo igual. ¿Qué clase de líquido era para mantener aquella intacta?, ¿y cómo era posible que la huella estuviera en el interior?

(95 palabras)

Obra de David Silva, Dasil



Escarabajo
"Escribir Jugando" es un reto mensual de escritura creativa.. Lo organiza la escritora Lidia Castro Navas desde su blog y consiste en microrrelatos o poesías con límite de 100 palabras inspirándonos en una carta propuesta y el dado que la acompaña.


Reto opcional:
 
Que aparezca en la historia algo relacionado con las huellas dactilares (año, descubribridor...).

27 de septiembre de 2021

Bernardino Montañés y su "capricho" ilusionario

Hoy traigo un pequeño mosaico de ilusiones ópticas empezando por un cuadro menudo que hay en el museo provincial de mi ciudad, que también es museo arqueológico, donde podemos visitar, entre otras, una sala abovedada, perteneciente a las estancias del palacio de los reyes de Aragón, en la que se da fuerza a la legendaria historia de la Campana de Huesca. Una historia que os contaré en otro momento si ha lugar.

En las últimas salas del museo encontramos una pequeña obra del romanticismo. Se trata de un óleo sobre lienzo que no resalta precisamente por tamaño (enmarcado mide 41'5x37'5 centímetros) si no por lo enigmático que es.
Este cuadro fue un regalo de bodas "envenenado" del pintor aragonés Bernardino Montañés a la mujer de la que se enamoró, hija de un mecenas, y que lo rechazó para casarse con otro. Bernardino les regaló esta obra que es, en conjunto, una alegoría de la vida y la muerte representada con  un buen número de símbolos. El pintor les manda un mensaje jugando con estos elementos y mezclando la realidad y la apariencia, creando una serie de efectos visuales que el espectador puede ver si se aleja un poco para tomar perspectiva. 


Capricho / Bernardino Montañes /1891

En este cuadro hay cosas más que curiosas. ¿Un volcán echando humo? Aquí en Aragón, volcanes no hay ninguno que yo sepa pero sí expresa una explosión, una erupción, paradójicamente, un brotar de la vida. Hay pájaros en pleno vuelo y una pareja que, sin ser niños, presentan un período joven de la vida aderezado todo por la ebullición de los cinco sentidos: la vista, en las miradas que parecen dirigirse hacia un punto en concreto, tal vez a esas rosas y parras que tienen a su izquierda; el oído, la escucha; el olfato por los aromas que desprenden las flores que ella le acerca a él en forma de abanico, las otras flores y plantas y esos frascos en el alfeizar que bien podrían ser ungüentos mágicos para el efluvio del amor o simples perfumes. El gusto, por las frutas que hay junto al dado, símbolo de la suerte o del azar y el tacto, representado en la caricia de él hacia ella. 
En resumen, esta parte del cuadro vendría a dar un enfoque de la vida pero, también, de su efimeridad: las nubes oscuras, ese paquete atado con una cuerda, las ramas y las hojas amarronadas; sustentada en el arco que abraza la escena. Contrarrestando están esos otros símbolos que encarnan la muerte como son los cipreses. Es decir, todo lo que empieza acaba por eso, me imagino, habréis visto la calavera ya. Si no es así, os recomiendo alejaros lo suficiente de la pantalla para ver algo más que aquello que vuestros ojos pueden apreciar a simple vista.
Bernardino realizó otros tres cuadros de este estilo.

Bernardino Montañés y Pérez
Zaragoza, 20 de enero de 1825 / 6 de enero de 1983

Pintor de la llamada escuela española. Empezó estudiando en la Escuela de San Luis de la mano de Tomás Llovet, escultor alcañizano, máximo representante de neoclasicismo bajoaragonés. Gracias a la protección de Santos Sanz, ingresó en 1845 en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid y frecuentó el estudio de Federico de Madrazo.

En 1848, se trasladó a Roma al obtener una beca del gobierno de Isabel II para ampliar su formación. Allí trabó amistad con los artistas españoles, Felipe Moratilla, Carlos Múgica, Francisco Lameyer, Ignacio Palmerola, Francisco Jareño, Patricio Patiño y Miguel Floyxench. En la década de 1850 viajó a Italia, Austria, Baviera, Sajonia, Prusia, Bélgica y Francia, antes de volver a España.  A su regreso acabó siendo profesor e individuo de número así como director de la escuela San Luis y académico correspondiente de la Real de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Fue miembro de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia y conservador del Museo de Zaragoza. 

Remitió sus obras a muestras y certámenes; en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1862 y en la de 1864 fue galardonado con mención de honor y participó en la Universal de París de 1855 y en la de Londres de 1862.
Podría definirse su obra como ecléctica al combinar corrientes del neoclasicismo con el rococó. La mayoría fueron retratos y pinturas religiosas.

Otras ilusiones ópticas:

Octavio Ocampo

Pan de muertos / Octavio Ocampo

"L´amour de Pierrot" /  1905
 Postal que muestra el amor de Pierrot  y Columbine. 

Oleg Shupliak


Oleg Shupliak

Oleg Shupliak

Artush Voskanyan

19 de septiembre de 2021

La fiesta del castaño

La fiesta del castaño rojo era por finales de abril. Decía la tradición que había que honrarlo para que no pasara nada malo el resto del año... pero siempre pasaba algo. Mi madre nos había preparado unas aljabas para llenarlas de flores con las que luego hacer ungüentos y unas cestas con viandas para pasar el día.
Al ocaso, las muchachas bailábamos descalzas dejando que el viento llevara nuestros cánticos mientras dibujábamos círculos y agitábamos los arcos de olivo que con tanto esmero habían fabricado y bellamente  tallado los chicos desde de la recogida de la oliva.

(97 palabras )
Septiembre

Vladimir Kush


Arco / flechas/ aljaba
"Escribir Jugando" es un reto mensual de escritura creativa.. Lo organiza la escritora Lidia Castro Navas desde su blog y consiste en microrrelatos o poesías con límite de 100 palabras inspirándonos en una carta propuesta y el dado que la acompaña.

Reto opcional: Que aparezca en la historia algo relacionado con esta flor: Castaño rojo. Indicada para aquellas personas que sienten un exceso de preocupación por los demás, aporta libertad y confianza en la toma de decisiones de sus seres queridos.

5 de junio de 2021

Inmortal Lorca

Hablar de Lorca es dejar puntos suspensivos en una historia que parece que todos conocemos pero tiene tantas lagunas, tantas curiosidades..., es tan rica, tan mágica como trágica pero fantástica.
Lorca, Federico García Lorca. ¿Un poeta?, ¿un dramaturgo?, ¿un contador de historias? ¿Uno de los más destacados componentes de la Generación del 27? Sí, efectivamente, eso y mucho más porque a pesar de su corta vida no le faltó intensidad en ella tanto a nivel profesional como personal.

Obra de Checho

Su obra ya tuvo en su momento un gran reconocimiento pero el estallido de la Guerra Civil Española en el 36 y, tal vez, una venganza entre familias —como revancha a la publicación de La casa de Bernarda Alba, donde el poeta criticaba ferozmente y sin tapujos a dos familias: Los Roldán y los Alba, ambas enfrentadas al padre de Federico por rencillas de antaño relacionadas con algún reparto de tierras—, provocaron que acabará detenido y fusilado dos días más tarde en un barranco, al arrullo de una luna que gritaba lágrimas y bajo el lamento de una Granada que volvía a guardar silencio.

Quizá por ello se haya convertido en un símbolo de todos los desaparecidos durante la Guerra Civil.

Una mente dotada de una sensibilidad extrema. Nació  hace 123 años en la media noche de tal día como hoy, al amparo de esa luna que ya no dejaría de llorar. De nombre le pusieron Federico del Sagrado Corazón de Jesús. Su padre era agricultor pero tenía posesiones y dinero. Su madre, una maestra de escuela de modo que su niñez transcurrió, como diría él mismo, en «la obsesión de unos cubiertos de plata y los retratos de una madre que no era la mía. Mi infancia es aprender letras y música con mi madre».

Ilustración de Julio Seijas Gómez

Según contaba su niñera, porque la tenía —Carmen Ramos— sus primeros intereses vinieron de la mano de los títeres y de la música que su madre le inculcaba. Eso dio fruto a su espectacular inventiva aunque lo más destacable y lo que le influyó mucho, y así se refleja en toda su obra, es el paisaje de su tierra. Ello nos lleva desde Primeras canciones hasta La casa de Bernarda Alba, obra que, como he dicho antes, fue, posiblemente, detonante de su muerte.  Pese a ser un «niño rico» tampoco fue ajeno a la injusticia social y de ahí Mi amiguita rubia, incluido en Mi pueblo donde hace mención o rememora la historia de una familia pobre de su pueblo, haciendo especial hincapié en la madre a la que llama «mártir de la vida y del trabajo».

Aunque nunca perteneció a ningún movimiento literario sí que tiene muchas pinceladas del surrealismo en su poesía donde destaca esa asociación extraña de palabras. Fue en su época de estudiante —estudió Filosofía, Letras y Derecho— cuando coincidió, en las famosas tertulias de El rinconcillo, con otros intelectuales, artistas ya reconocidos u otros que lo serían en un futuro dentro de diferentes disciplinas, desde la poesía al periodismo, de la pintura a la política. Primero es en su tierra pero luego, de la mano de un catedrático de su universidad, conoce Castilla y Galicia lo que supone para él un gran enriquecimiento cultural y personal. De estas experiencias nació su primer libro en prosa titulado Impresiones y paisajes, publicado en 1918, acabados sus estudios. Por entonces también publica algunos poemas que darán el sencillo nombre de Libro de Poemas.


Es cuando decide trasladarse a Madrid y se instala en la archiconocida Residencia de estudiantes por la que pasaron y pasarían personajes tan ilustres como Einstein, John Maynard o Madame Curie, muy influyentes en su formación intelectual. Ahí entabló amistad con Luis Buñuel, Rafel Albert, Pepín Bello —altoaragonés como yo, de mi misma ciudad—, Juan Ramón Jiménez o Salvador Dalí entre otros, de quien se dice que fue un amor a grito callado. Esta amistad supuso la afición de Lorca por la pintura.

Afgano invisible con aparición, sobre la playa, del rostro de García Lorca,
en forma de frutero con tres higos 
1938 / Salvador Dalí

Palabras de Dalí a su amigo Lorca:

«Tú eres una borrasca cristiana y necesitas de mi paganismo (…) Yo iré a buscarte para hacerte una cara de mar. Será invierno y encenderemos lumbre. Las pobres bestias estarán ateridas. Tú te acordarás que eres inventor y viviremos juntos con una máquina de retratar».

¿Un pintor? Sí, un pintor. Como parece ser le dijo un día al poeta cubano Juan Marinello: «Soy mucho mejor pintor que poeta; sólo que me ha dado por hacer versos». Si en sus textos nos abre un mundo que quiebra el alma, nos acerca al niño más íntimo y nos encumbra en el poder de la muerte, de los últimos suspiros y nos embadurna con el aroma del amor truncado y de la sangre, sus dibujos y pinturas alcanzan multitud de temas y formas, y es a través de ellos, como forma más íntima de su expresión, donde mejor expresa lo real y lo irreal. Hablan con metáforas, con drama del amor, del sexo, de la muerte..., del destino. Todo ello llega a formar parte, no solo como ilustraciones para sus poemas o para hacer postales para sus amistades, si no también del resto de su literatura —decorados para el teatro—. Su primera exposición a título individual tuvo lugar en Barcelona coincidiendo con el estreno de María Pineda. Posteriormente, de manera colectiva en Huelva. 

«Lorca, cuando cogía unos lapicillos de colores o la misma pluma con la que escribía sus poemas, seguía teniendo una frescura de fontana, una gracia como de juego en la calle, de sonrisa de patio, de gallo de veleta, de todo aquello que había visto u oído, no sabía cuándo con los ojos de su niñez granadina: jarrones con peces y flores, vírgenes atravesadas por puñales, niñas en las ventanas y azoteas, ángeles de las torres, manolas, arlequines, bandoleros y marinerillos ebrios y enamorados, todos los temas y figuras de su poesía lírica y dramática, hasta el momento del romancero gitano, un año antes de marchar a Nueva York, época en que cambia su estilo, contagiado sin duda por la atmósfera surrealista que ya se extendía por casi toda Europa».

Rafael Alberti 

El éxito pareció acompañarle siempre pero sufrió una terrible crisis a raíz la publicación de Cancionero gitano. Fue criticado de costumbrista y defensor de los gitanos en el sentido más pellorarito, incluso por sus amigos Buñuel y Dalí. Además, en este momento había roto su relación sentimental con el escultor Emilio Aladrén. Con el tiempo, obviamente, ha sido una de sus obras más elogiadas.

Estos hechos le llevaron a tomar la determinación de salir de España. Llegó a Nueva York a bordo del Olimpic, en 1930. La ciudad era «alambre y muerte». Un sistema capitalista y un trato injusto hacia los afroamericanos le sorprendieron y todo quedó plasmado en Poeta en Nueva York aunque no se publicó hasta cuatro años después de su muerte.

Vendría al año siguiente Bodas de Sangre, cuya continuación está en Yerma. Nunca llegó a terminar la trilogía aunque él decía que ya tenía pensado el título.

Ilustración de Ilu Ross

Abandonó Estados Unidos y pasó a Buenos Aires de donde regresó a España a pesar del inminente estallido de la Guerra Civil. Fue el principio del fin y el camino a la inmortalidad como bien sabéis. El mundo lo admiraba. Le llamaban el «Homero español» pero en España se estaba convirtiendo en un personaje molesto. Por un lado, sus amistades y por otro, sus opiniones.

Pudo refugiarse en la casa de Manuel de Falla que estaba en la parte republicana, en cambio, prefirió quedarse en la otra, alojándose en la casa de los padres de su amigo Luis Rosales donde fue detenido el 16 de agosto de 1936. Acababa de publicar La casa de Bernarda Alba.

El resto de la historia ya la sabéis.

Sí quiero haceros partícipes de una de las cinco grabaciones de sus poemas, realizadas 1931 —en aquellos discos de pizarra de un palmo y que iban a 78 rpm. y que tenían solo una canción por cara—, donde él pone la música al piano y la cantaora conocida como «La argentinita», voz, zapateado y castañuelas. 

Fueron un total de diez poemas que han pasado a formar parte del cancionero popular:  Zorongo gitano, Los cuatro muleros, Anda jaleo, En el café de Chinitas, Las tres hojas, Los mozos de Monleón, Los Pelegrinitos,Sevillanas del siglo XVIII, Las morillas de Jaén y Nana de Sevilla que podéis escuchar.


Y como de una Luna se trata, como una Luna vive aquí, os dejo el Romance de la luna Luna, el primer poema de Cancionero gitano. Os lo dejo en letra de él y en voz de Carmen París, otra paisana mía. Emoción y ternura.

Hijo de la luna / Ami-pixel
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